Artículo de María Orgaz

El dominio del inglés sigue siendo una de las asignaturas pendientes en nuestro país. No a todo el mundo tiene que gustarle aprender idiomas, y es normal que no a todos se nos dé igual de bien hablar una lengua distinta de la materna, pero es indiscutible que en la sociedad actual es necesario, casi imprescindible, ser capaz de comunicarse en el idioma universal por excelencia. Por eso, si queremos disfrutar de los múltiples beneficios que nos proporcionará el manejo del inglés, debemos salir de nuestra zona de confort, dejar a un lado nuestros miedos y adentrarnos en el maravilloso mundo del aprendizaje de una lengua, que va mucho más allá de reglas gramaticales y pronunciaciones imposibles.

¿Qué hace que el inglés sea una lengua tan importante? Dejando a un lado los datos históricos, que nos ayudan a entender por qué es éste y no otro el idioma que se ha convertido en lengua franca en prácticamente todo el planeta, la clave es la comunicación. Hoy en día vivimos en un mundo globalizado en el que el inglés nos ayuda a conectarnos y a comunicarnos sin barreras. Se trata del idioma de la comunicación internacional, el único que nos permite entendernos con personas de todos los continentes, y es muy posible que tengamos que utilizarlo en algún momento en cualquier ámbito de nuestra vida. Por eso, en la actualidad, la enseñanza del inglés -y de cualquier otro idioma- se centra en un enfoque comunicativo que proporcione al alumno las herramientas y los recursos necesarios para que sea capaz de comprender y expresarse correctamente en la lengua extranjera.

Está claro que si nuestro objetivo es generar más oportunidades académicas o laborales (una preocupación frecuente en estos momentos de crisis económica y sanitaria a nivel mundial), tener un buen dominio de la lengua inglesa será el primer requisito para conseguirlo. Esto nos dará acceso a una información más actualizada y completa y nos permitirá estar al tanto de los últimos avances en diferentes campos (académicos, científicos, tecnológicos, etc.). Si además podemos certificar nuestro nivel de inglés, se abre la posibilidad de estudiar en una universidad extranjera y nuestras oportunidades en un mercado laboral cada vez más global se multiplicarán, ya que la mayoría de empresas lo exigen para poder realizar diferentes tareas, desde la lectura de artículos científicos hasta la comunicación con compañeros de otros países.

No sólo la formación y el trabajo, también el tiempo de ocio puede verse beneficiado si sabemos inglés. Dentro del ámbito de la cultura y el entretenimiento tenemos un sinfín de opciones a las que podemos acceder; el mundo del cine y la literatura ofrecen una gran cantidad de material que tendremos la posibilidad de consumir en versión original (libros, revistas, periódicos, todo tipo de contenido audiovisual como películas, series, programas de radio y televisión, y un largo etcétera). Y por supuesto viajar: ésta es una de las razones más atractivas para aprender inglés. Viajar amplía nuestros horizontes y el hecho de poder conocer otras culturas, estilos de vida y formas de pensar nos enriquece enormemente. Poder comunicarnos en inglés nos facilitará la estancia en cualquier parte del mundo.

Hoy en día, gracias a las nuevas tecnologías, no hay excusas: el aprendizaje de lenguas es cada vez más accesible, está a nuestro alcance, y sólo hay que darle una oportunidad porque a medida de los conocimientos aumenten, disminuirá el miedo a expresarse en otro idioma y aumentará también la confianza en uno mismo, pero lo más importante es que desaparecerán muchos de nuestros límites y nos abriremos a un gran abanico de posibilidades. ¿Te animas?

María Orgaz Sánchez

Profesora de Inglés en la Escuela Oficial de Idiomas